En La República,
Platón, a través del personaje de Sócrates, se plantea el problema de definir
la justicia. Decide que la mejor forma
de hacerlo es imaginar un Estado ideal desde su creación hasta la definición de
los detalles más finos, como la educación, en la cual debe imperar la razón, el
valor, la templanza y la justicia. Así, al encontrar la justicia en el Estado
ideal, será más fácil definir lo que hace justos a los hombres.
Al inicio de la narración, el anfitrión de la
velada, Céfalo (que podría definirse como el pensamiento de generaciones
pasadas), define la justicia como el acto de no haber dejado deudas tanto en el
plano material como en el moral.Sin
embargo, ésta no es la respuesta que busca Sócrates, por lo que, a través de la
mayéutica, intenta llegar a una concepción más amplia.
En este recorrido intelectual, el significado de la
palabra justicia se va modificando.Glaucón dice a Sócrates que “las acciones
injustas son más útiles que las justas; que la mayoría de los hombres se
inclina a considerar afortunado al malvado que tiene riquezas y desdeña al
justo”.[1]Trasímaco,
símbolo del sofismo, expresa iracundamente que justicia es el interés del más
fuerte y que los hombres la usan para evitar que el injusto destruya todo lo
que se ha creado para beneficio del hombre. Eneste momento surge la pregunta:
¿es más provechoso el ser injusto, y únicamente existe la justicia en los
hombres por miedo a las consecuencias?
Para Sócrates, la condición natural de una persona
justa se muestra en la sabiduría, el coraje, y la moderación. Es así queun
gremio que se maneja de manera injusta no podrá repartirse las ganancias,
porque todos trabajarían individualmente para destruir al otro y quedarse con las
riquezas para sí mismos. Sócrates, de manera muy inteligente, dice que las
características atribuidas universalmente al justo o a la justicia no podrían
existir en un gobierno del más fuerte o en una tiranía.Una persona justa es esencialmente bondadosa y virtuosa, por lo
que no podría hacerle el mal,incluso a sus enemigos. Por ello, la justicia es
el concepto fundamental de la política y del gobierno.De él nacen otros
conceptos, comoEstado, gobernabilidad, gobierno y gobernantes.
Sócrates invitó a sus interlocutores a imaginar un Estado ideal. Pensaron que al inicio se
formó un Estado primitivo donde se unieron varios individuos por mutuo
beneficio. Algunos labraban y otros construían casas. Por un tiempo fue bueno y
el Estado era autosuficiente; no obstante, las necesidades de la población
empezaron a aumentar y surgieron los mercaderes. Estos empezaron a comerciar
con excedentesde valores, lo cual llevó a que surgieran lujos y extravagancia, y a que el concepto de
justicia se alejara de la idea original donde cada quién tiene que hacer lo que
le corresponde y nada más que eso.
Así, a lo largo de los seis libros leídos se aportan
diversas instituciones que componen parte del Estado. Para Platón, el Estado se
crea por necesidades, en búsqueda de la autosuficiencia de la comunidad y de
sus habitantes, como el alimento, el vestido y la habitación. Además, su territorio se expande gracias al
surgimiento de nuevas necesidades, lo cual se puede lograr por medio de la
guerra (esto sucede en un Estado lleno de tumores o enfermo, la gente no se
deja llevar por sus necesidades sino por sus deseos).
Sócrates y Platón plantearon que los jóvenes
necesitaban tener una educación
mesurada y virtuosa para que después las nociones de maldad y corrupción les
fueran tan ajenas, que no se permitieran corromper frente a ellas. Es así como
nacieron los guardianes, personas que recibieron una educación moral,
espiritual, y física necesarias, y que cuentan con la sabiduría y templanza
suficientes para ser gobernantes:“A nosotros corresponde observar a los que más
fieles se muestren a la máxima de que debe hacerse todo aquello que resulte de
utilidad pública”.[2]
De hecho, las nociones de educación en La República son avanzadas para su
época. Por ejemplo, se habla de la mujer teniendo la misma educación que el
hombre (esto no era nuevo; las mujeres etruscas tenían muchos privilegios, sin
embargo, sólo se les permitía formar parte del círculo pensante a las mujeres
adineradas), pero, aun así, contiene percepciones extremas de comunidad y
perfección. Incluso, se habla de que los hombres deben compartir hijos y
esposas en algún momento de sus vidas. Parece ser que a los filósofos
socráticos, el ideal va más allá de una utilidad práctica, y se asemeja a un
espacio utópico.
Para Sócrates,el gobernante debería ser un filósofo.
Únicamente un filósofo podría no ser distraído por el exceso, ser amante de los
placeres del alma y no del cuerpo, y tener su espíritu totalmente enfocado en
los intereses del Estado. Por eso se dice que la justicia es la abundancia de templanza
y simplicidad, entendida esta última como algo ordenado y noble.Sólo un
filósofo puede gobernar, porque es amante de la ciencia y del arte y, por lo
tanto, tiene mayor armonía y ritmo en su alma; es justo y odia la mentira; tiene
técnica en perfeccionarse a sí mismo y por lo tanto al Estado. Pero, en
general, las personas no están familiarizadas con estos aspectos, y por eso el
Estado detesta a los filósofos. Por eso no permite que gobiernen y los
filósofos terminan por creer que no deben gobernar.
También incluye al ejército, institución de la cual señala que tiene como fin la
protección de la ciudad-Estado. Así como los gobernantes deben cumplir con
ciertas características para ser elegidos, los miembros del ejército deben ser
afables y fieros, electos, con disposición y de linaje noble.
En cuanto a la democracia,
para Platón era la peor forma de gobierno. Ello, ya que, para que exista, se
requiere mérito, virtuosismo y justicia en el gobernante y el pueblo, lo que
conlleva sabiduría. Considera que la conjunción de estos tres elementos es muy
difícil de darse, por lo que prefiere otro tipo de regímenes, como la
aristocracia.
Son muy útiles los conceptos que tienen Sócrates y
Platón de la justicia, de la verdadera distribución de la actividad y del alma, de la naturaleza de los
gobernantes y del gobierno. Sin embargo, se puede diferir(la importancia de los
clásicos radica en ello, que son clásicos justamente porque los conceptos que
utilizan y la forma de llegar a ellos sigue vigente a pesar del tiempo) con
relación en la vigencia de la obra.
Los conceptos mencionados anteriormente son esenciales, pero la sociedad
actual, partiendo de los medios de producción, ha deformado las fronteras y la
distribución de trabajo (Eso es justo lo que está en crisis en todo el mundo,
la forma de capitalismo que ha subordinado y/o pulverizado ala política. No
todo es objeto de la economía, quienes habitamos en la tierra somos seres
humanos, con necesidades, deseos, inquietudes, inclinaciones, intereses, etc. y
el sistema actual nos mira y trata como objetos o instrumentos de producción
desechables). Esto se debe a que la economía es un elemento que se encuentra
siempre un paso adelante y condiciona tanto a la política como a otras esferas.
En la época de Platón, el sistema económico era esclavista (actualmente es peor
que el esclavismo, el problema es que no nos damos cuenta, nos han enajenado la
voluntad, y, de manera voluntaria nos ponemos a disposición [de manera tácita o
expresa] de los gobernantes y sus programas), lo que insertaba ciertas
características en la filosofía política platónica. Hoy, el sistema capitalista
evidencia la desactualización de las concepciones ideales de Platón. Sólo queda
pensar que, tal vez, se podría mejorar poco a poco hasta llegar a una sociedad
como la que proponían, si tan sólo se siguieran los postulados que se hacen en justicia,
educación, respeto y libertad.
Fuentes:
·
Platón, La
República, Primera edición, España 1988.
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